¿Qué potencia debo tener contratada para cargar un coche eléctrico?
La potencia contratada es la potencia máxima que puede consumirse simultáneamente en tu vivienda. Para cargar un coche eléctrico, cuanto mayor sea esa potencia y cuanto mejor esté dimensionada tu instalación, más rápida será la recarga, siempre que el coche y el cargador acepten esa potencia. Si la potencia contratada es limitada, la recarga podrá hacerse pero quedará más lenta o podría disparar los dispositivos de protección si hay otro consumo alto a la vez.
La velocidad de carga en casa depende, además de la potencia contratada, de la capacidad del cargador del vehículo (onboard charger) y de la wallbox instalada. Muchos vehículos pueden aprovechar entre 3,7 y 7,4 kW con suministro monofásico, mientras que con suministro trifásico y una pared adecuada se puede alcanzar 11 kW o más. En general, si cuentas con una potencia moderada, la recarga nocturna puede hacerse más lentamente, pero con mayor rapidez si elevas la potencia contratada o instalas un cargador que aproveche más de tu instalación.
Antes de cambiar tu potencia contratada, conviene evaluar la instalación eléctrica de tu casa y la capacidad de tu cuadro eléctrico. Un electricista certificado puede comprobar si el cuadro, los cables y la protección permiten subir la potencia sin riesgo de sobrecargas, y si es necesario, realizar modificaciones para soportar la recarga deseada.
Para planificar mejor, calcula cuánta energía necesitas según tu uso diario y la autonomía de tu coche, y decide si quieres una recarga nocturna o un rápido durante el día. Considera instalar una wallbox con gestión de carga para optimizar el uso de la potencia contratada y evitar picos, y consulta con tu comercializadora las tarifas y las condiciones para aumentar la potencia contratada si necesitas más velocidad de carga.
¿Cuál es la potencia mínima contratada para un wallbox?
La potencia mínima contratada es la potencia máxima que tu contrato de suministro eléctrico te permite consumir sin incurrir en penalizaciones. Al instalar un wallbox, este límite debe ser suficiente para apoyar la potencia de carga deseada y, a la vez, dejar margen para otros consumos habituales de la vivienda.
Para un wallbox que admite carga en modo monofásico, la potencia de carga típica se sitúa en un rango bajo. Si tu potencia contratada es insuficiente, podrías ver que la carga se reduce automáticamente o que el suministro salta cuando hay otros aparatos en uso; en ese caso, es necesario ajustar la potencia de carga del wallbox o aumentar la potencia contratada.
Para cargas rápidas superiores a lo que ofrece monofásico, que requieren distribución en tres fases, suele ser necesario contar con una potencia contratada mayor y, en muchos casos, una conexión trifásica. Sin una adecuada potencia, el wallbox no podrá entregar su máximo rendimiento y la recarga puede ser más lenta o fallar.
Antes de comprar o instalar, conviene consultar con un instalador eléctrico para dimensionar la potencia mínima contratada necesaria según el wallbox, el coche y los consumos de vivienda. También se pueden considerar soluciones como la gestión de carga para optimizar la energía disponible sin subir la potencia contratada.
¿Cuántos kWh hacen falta para cargar un coche eléctrico?
La cantidad de kWh necesarias para cargar un coche eléctrico depende de la capacidad de la batería, del nivel de carga inicial (SOC_inicial) y del objetivo de carga (SOC_final). También influye la eficiencia de la carga, ya que parte de la energía que entra por la toma se pierde en el proceso. En términos prácticos, la energía que hay que suministrar desde la red se aproxima con la fórmula: kWh a introducir = Capacidad × (SOC_final − SOC_inicial) / 100 ÷ Eficiencia de carga. Las cifras típicas de eficiencia de carga suelen situarse entre 85-95%, dependiendo del tipo de carga y de las condiciones.
Ejemplo 1: una batería de 60 kWh, desde 20% a 80%. ΔSOC = 60% de 60 kWh = 36 kWh. Con una eficiencia de carga del 90%, la energía que hay que sacar de la red sería aproximadamente 40 kWh.
Ejemplo 2: una batería de 75 kWh, desde 0% a 100%. Energía contenida necesaria = 75 kWh; con una eficiencia del 90%, se requieren desde la red alrededor de 83 kWh. En el día a día, muchos conductores realizan cargas hasta 80% o 90% en casa, lo que reduce la energía total que hay que suministrar comparado con una carga completa.
Para planificar la planificación de consumo, recuerda que la energía que llega a la batería no es exactamente la misma que la energía extraída de la red; factores como la temperatura, el tipo de cargador y la etapa de carga influyen en la eficiencia efectiva.
¿Cuántos kW tiene un enchufe de casa?
El kW de un enchufe de casa depende de la tensión de la red y de la intensidad que puede soportar la toma y el circuito al que pertenece. En una red doméstica típica de 230 V, un enchufe de 10 A ofrece teóricamente hasta 2,3 kW, y un enchufe de 16 A llega a aproximadamente 3,68 kW.
Sin embargo, la potencia real que puedes extraer de una toma no depende solo de la toma sino del circuito protegido por el disyuntor y del cableado. En instalaciones comunes, la capacidad por toma se sitúa en torno a 10-16 A, y ese límite determina la potencia máxima disponible para esa toma.
Por ello, incluso con enchufes de 16 A, la energía para usos continuos suele permanecer por debajo del máximo teórico. Si conectas varios dispositivos de alto consumo a la misma línea o a varios enchufes de una misma fase, se puede sobrepasar la capacidad del circuito.
Para estimar el consumo de un equipo, se aplica la fórmula P = V × I; con V ≈ 230 V y I según el enchufe, lo que explica por qué un solo enchufe no es fuente de kilovatios ilimitados.


