¿Cómo revisar una instalación eléctrica doméstica?
Para revisar una instalación eléctrica doméstica, empieza por la seguridad eléctrica: corta la energía en el cuadro general y utiliza equipo de protección personal. Realiza una inspección visual de todos los elementos visibles: estado de conductores, canalizaciones, enchufes y tapas del cuadro, buscando señales de desgaste, humedad, cuarteaduras o calor excesivo.
Revisa el cuadro eléctrico y la protección diferencial (interruptor diferencial) y los disyuntores. Verifica que las tapas estén en su lugar, que no haya cables pelados y que la puesta a tierra esté presente y conectada correctamente. Comprueba también que los colores de los conductores y la señalización de la instalación sean coherentes con la normativa vigente.
Examina las tomas de corriente y los enchufes: no deben estar flojos, quemados ni con piezas deterioradas. Evita que haya cables cerca de fuentes de agua y verifica que no exista sobrecarga por múltiples adaptadores. Si detectas olor a quemado, calor excesivo en una tapa o un interruptor que no dispare, detén cualquier manipulación y contacta a un electricista certificado.
Antes de intervenir, desenergiza la zona y utiliza un probador de tensión para confirmar que no hay paso de corriente. Si no tienes experiencia, lo más seguro es dejar la revisión en manos de un profesional y programar un mantenimiento periódico para garantizar la seguridad y fiabilidad de la instalación.
¿Cómo comprobar los armónicos?
Para comprobar los armónicos, es fundamental analizar el espectro de frecuencias de la señal eléctrica y detectar componentes por encima de la frecuencia fundamental. En instalaciones eléctricas y de suministro, se emplean medidores de calidad de energía y analizadores de armónicos, además de osciloscopios con análisis en el dominio de la frecuencia mediante FFT. Estos equipos permiten visualizar picos en el espectro y medir la magnitud de cada armónico presente.
Pasos prácticos para verificar los armónicos:
- Realizar mediciones con la carga en condiciones normales usando un analizador de armónicos o un medidor de calidad de energía.
- Analizar el espectro para identificar armónicos específicos (2ª, 3ª, 5ª, etc.) y sus magnitudes relativas.
- Comparar los resultados con los límites normativos aplicables, como IEEE 519 o normas IEC correspondientes.
- Analizar la distorsión armónica total (THD) y el porcentaje de cada armónico respecto a la fundamental.
Cuando se detecten armónicos relevantes, es útil comprobar en distintos puntos de medida (fuente, tablero de distribución y carga crítica) para localizar la fuente. Una vez identificada, se deben priorizar acciones correctivas destinadas a reducir la distorsión sin afectar el funcionamiento normal de la instalación. Los resultados deben documentarse con los niveles de cada armónico y el THD para futuras comparaciones.
¿Dónde se colocan los filtros de armónicos?
La colocación de filtros de armónicos se determina en función de la fuente de distorsión y de la trayectoria de las corrientes armónicas en la instalación. En general se busca interceptarlas lo más cerca posible de su origen o en el punto de acoplamiento común (PCC) para evitar que se propaguen por la red, o bien situarlos directamente en la alimentación de las cargas que generan distorsión.
Los filtros pasivos se colocan en paralelo con la carga, es decir, en el bus de distribución o en la ruta de la carga no lineal. Están sintonizados a frecuencias armónicas específicas para absorber esas componentes y reducir la magnitud de la distorsión que llega al resto de la instalación. En instalaciones grandes, pueden distribuirse a lo largo de distintos feeders para atender armónicos en ramas concretas, evitando que se formen resonancias ni cambios de tensión significativos.
Filtros activos (APF) se sitúan típicamente lo más cerca posible de la fuente de armónicos o del punto de uso de la carga que genera distorsión y se conectan al mismo bus para monitorizar e inyectar una señal inversa que cancela los armónicos. Su ubicación facilita el control dinámico y la adaptación a cambios de carga. En instalaciones con varias fuentes, se suelen colocar varios APF coordinados para cubrir diferentes armónicos.
En cualquier caso, la ubicación debe considerar la impedancia de la red para evitar resonancias entre el filtro y la red, y a menudo se acompaña de un estudio de armónicos y de flujo de corriente. Si hay varios puntos de generación de armónicos, puede ser recomendable colocar filtros en el PCC para contener la distorsión y, al mismo tiempo, en feeders críticos para proteger cargas sensibles.
¿Cómo saber si hay armónicos?
Los armónicos son componentes de frecuencia que son múltiplos enteros de la frecuencia fundamental de una señal. Su presencia no deseada puede distorsionar la forma de onda y alterar el rendimiento de sistemas, por lo que identificarlos es clave para evaluar la calidad de la señal.
Para saber si hay armónicos, realiza un análisis de espectro con un analizador de espectro o mediante la función de FFT de un osciloscopio. En el diagrama de frecuencia, busca picos en los múltiplos de la f1 (2f1, 3f1, 4f1, etc.). La presencia de picos en esos múltiplos indica que existen armónicos en la señal.
En señales de potencia eléctrica, la distorsión se cuantifica con el THD (distorsión armónica total); un valor elevado suele señalar armónicos relevantes. En contextos de audio o señal analógica, la observación de distorsión en dominio del tiempo o picos espectrales en múltiplos de la frecuencia fundamental también apunta a la presencia de armónicos.
Si detectas armónicos, identifica su origen: cargas no lineales, convertidores, fuentes conmutadas o problemas de filtrado. Las soluciones típicas incluyen filtros de armónicos, mejoras en el diseño de la fuente de alimentación o cambios en la carga para reducir la no linealidad, con el objetivo de reducir la magnitud de los armónicos detectados.


